Trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir

El alcohol no es lo único componente que puede hacer que ir frente al volante sea difícil o peligroso. Existen diferentes trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir, como problemas oculares y condiciones que pueden afectar el juicio.

Tener una condición médica, sin embargo, no significa que tu permiso para conducir deba ser restringido obligatoriamente. El tipo de enfermedad, tratamiento, medicamentos y otros factores son evaluados para determinar los efectos en tu estado físico y capacidad para conducir.

La pregunta es, ¿cuáles son los trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir? En este artículo los precisaremos de manera breve pero concisa, con la finalidad de que tomes tus precauciones en caso de padecer alguna patología que pueda poner en riesgo tu vida o la de terceros mientras vas al volante.

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Descubre los trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir

Muchas personas no lo saben, sin embargo, ciertas condiciones de salud pueden impedirte conducir, dado que te pones a ti mismo y a otros conductores en peligro. Eso sí, los siguientes trastornos pueden hacer que pierdas tu carnet de conducir de manera temporal o permanente:

Cataratas

Las cataratas ocurren cuando el cristalino del ojo se vuelve opaco, causando visión borrosa. Estos problemas oculares pueden afectar uno o ambos ojos y son muy comunes, sin embargo, conducir con seguridad requiere una visión clara, por lo que las cataratas pueden tener un gran impacto negativo en tu desempeño frente el volante.

Eso sí, el influjo de las cataratas depende de su progresión. Es posible que las primeras etapas no causen muchos problemas, pero en etapas posteriores, la visión borrosa puede causar problemas como el resplandor de los faros, mala visión nocturna y visión doble.

Generalmente, la cirugía correctiva está disponible para aliviar los síntomas y hacer que sea posible volver a conducir.

Degeneración macular

La degeneración macular es uno de los trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir, sobre todo porque una de sus principales causas de pérdida de la visión. Generalmente, entre las personas mayores de 60 años.

A ello se le denomina degeneración macular relacionada con la edad y supone el empeoramiento o pérdida progresiva de la visión a medida que las personas envejecen.

La degeneración macular puede causar distorsión en tu campo de visión central, haciendo que los objetos parezcan menos nítidos y definidos. Hace también que sea muy difícil ver las señales de tráfico, los peatones y los objetos en la carretera. No hay cura para la degeneración macular. Si, por tanto, la afección continúa progresando y la conducción se vuelve insegura, es posible que las personas deban buscar medios de transporte alternativos.

Trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir

Pérdida de movilidad

El dolor en las articulaciones o la artritis pueden dificultar la conducción, lo que podría causar discapacidad y suspensión del carnet para conducir. En algunos casos, la amputación o la pérdida de extremidades también pueden impedir la conducción adecuada. Aunque hay adaptaciones disponibles, a menudo son temporales.

Trastornos del sueño

Otro de los trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir son los problemas de sueño como la apnea obstructiva del sueño o la narcolepsia, dado que pueden causar problemas para dirigir el vehículo correctamente. Estas afecciones pueden generar somnolencia diurna excesiva y hacer que te quedes dormido mientras vas frente al volante.

Demencia

La demencia es una condición que afecta la memoria, el pensamiento y las habilidades sociales. La causa más común de demencia es la enfermedad de Alzheimer, pero también puede ser causada por un accidente cerebrovascular, una lesión cerebral y otras enfermedades.

Como es lógico, la demencia pertenece a la categoría de trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir, porque deteriora el juicio, la memoria y las habilidades para tomar decisiones.

Si bien las personas aún pueden conducir de manera segura en las primeras etapas de la demencia, su condición debe ser monitoreada de cerca. Este problema es casi siempre progresivo y, con el tiempo, conducir se volverá demasiado arriesgado y peligroso.

Epilepsia

La epilepsia es un trastorno neurológico que provoca convulsiones recurrentes. Tiene muchas causas, incluidos trastornos genéticos, lesiones cerebrales y accidentes cerebrovasculares. En general, se trata con medicamentos anticonvulsivos, aunque no siempre son completamente efectivos. A veces se requiere cirugía.

Y dado que las convulsiones provocan una pérdida temporal de la conciencia o la conciencia, conducir con epilepsia descontrolada podría ser un riesgo importante para la seguridad. Muchas personas con epilepsia estarán sujetas a privilegios de conducción restringidos a menos que puedan demostrar que la condición está controlada y que no han tenido convulsiones durante un período de tiempo. Los requisitos exactos varían de un estado a otro.

¿Puedes evitar perder el carnet si padeces estos trastornos?

Hay más trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir, pero las descritas anteriormente son las más comunes. Ahora conviene preguntarse: ¿Puedo evitar perder el carnet si padezco algunos de estas condiciones médicas? La respuesta varía.

Algunas de estas condiciones se pueden controlar con medicamentos si se toman según las indicaciones. El primer paso para prevenir un problema es entender la enfermedad, lo que incluso puede ayudarte a evitar perder tu permiso para conducir. Un estilo de vida saludable que incluya una nutrición adecuada, ejercicio diario y sueño adecuado también puede contribuir.

Es un hecho ciertos trastornos médicos pueden causar suspensiones breves, mientras otros pueden resultar en la suspensión permanente de tu carnet

Conclusiones

Como verás, existen muchos trastornos médicos que pueden afectar a tu capacidad para conducir. Y a medida que progresan los problemas de salud, los síntomas pueden empeorar y dificultar la conducción, pero es posible que esto no requiera que deje de conducir de inmediata.

Lo que resulta más importante, sin embargo, es comprender tu condición médica y cómo cuidarte, así como saber cuándo es seguro conducir. Porque, la seguridad de todos está en riesgo cuando conduces.

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